Una de las mejores playas
de Cádiz, es un refugio seguro en
los días de levante ya que su orografía
semicircular rodeada de acantilados la protege
de los fuertes vientos costeros.
La Cala del Aceite destaca
por su arena dorada, el agua cristalina
y el característico color rojizo
de sus acantilados. Merece la pena darse
un paseo al atardecer. Los mil matices anaranjados
del horizonte y el rojizo de las paredes
de la playa crean una atmósfera onírica
de gran romanticismo.
Los accesos son sencillos
desde el propio pueblo de Conil,
siguiendo las indicaciones. Es una cala
de apenas 300 m. de extensión, con
un grado de ocupación medio y oleaje
moderado. En los alrededores existen amplias
explanadas ideales para aparcar.
En verano se instala en
la cala un popular chiringuito donde se
puede comer. Otra opción cercana
es el puerto, donde existe un restaurante/bar
con cocina local.
Cuenta con servicio básicos.